Cómo se construyó cada cifra, qué se calculó y qué se decidió no calcular. Un hueco documentado vale más que una estimación.
La cifra que sostiene el reporte no es un arancel promedio, sino el valor real de cada importación europea clasificado por el régimen bajo el que entró. Eurostat lo publica en la carpeta PREFERENCES de Comext, con granularidad de ocho dígitos, sin registro ni clave.
El fichero mezcla filas de detalle con filas agregadas, y sumar ambas duplica exactamente el valor. El script toma solo el detalle y comprueba que reconstruya el agregado publicado: si no cuadra, falla en vez de publicar una cifra mala. El total así calculado coincide al millón de euros con la suma de los 97 capítulos del dataset principal de Comext, lo que descarta que estemos usando un subconjunto sesgado.
El valor importado es dato oficial de Eurostat. Los porcentajes (parte libre de arancel, parte que habría entrado libre sin acuerdo, tasa de uso de la preferencia) son cocientes propios sobre ese dato, y aparecen marcados como cálculo propio en cada gráfico. Lo derivado nunca se presenta como oficial.
La conversión de euros a dólares usa la media anual del tipo de cambio de referencia del Banco Central Europeo, que es un dato publicado y se cita como tal. Usar la media del año equivocado desplaza la brecha entre registros en miles de millones.
El registro europeo y el mexicano no coinciden, y no por poco. La causa está documentada en la metodología de ambas instituciones: México asigna el socio comercial por destino declarado en el pedimento de exportación, y la Unión Europea por país de origen de la mercancía.
Este reporte usa Eurostat como fuente rectora de la serie principal y presenta el registro mexicano como contraste explícito. Las dos cifras nunca comparten una línea de gráfico, porque no miden lo mismo.
El sistema europeo de alerta rápida cambió de plataforma y de taxonomía alrededor de 2020. El fichero histórico y el sistema actual etiquetan de forma distinta el mismo tipo de evento, así que se publican por separado y nunca se dibuja una línea que cruce esa frontera metodológica.
El listado del sistema actual no expone la categoría de peligro, que solo está en el detalle de cada notificación. Por eso el desglose por tipo de peligro se publica únicamente para el sistema histórico, y se dice.
La tabla de países autorizados se extrajo del texto consolidado del reglamento a través de la interfaz de datos de la Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, porque el portal de consulta humana no responde a peticiones automatizadas.
El parseo respeta la posición de cada celda. Aplanar la tabla a texto haría desaparecer las celdas vacías y desalinearía las columnas, con el resultado de leer que un país está autorizado para una categoría cuando en realidad no lo está. Una celda vacía significa no autorizado, y eso es información, no ausencia de información.
No se publica ninguna estimación de exportaciones por estado hacia la Unión Europea. Ese cruce no existe en fuentes oficiales: el dato estatal no tiene país de destino, el dato con país de destino no tiene estado, y la única fuente que cruza ambos mide ventas por domicilio fiscal del exportador, un concepto distinto que la propia autoridad advierte que no debe confundirse.
Tampoco se publica ninguna cifra de establecimientos mexicanos habilitados para exportar a la Unión Europea, porque el dato solo existe en un sistema europeo sin acceso programático documentado y no se pudo obtener de forma reproducible.